Sony ha aprovechado la apertura del CES 2008 para presentar la A200, la primera réflex del año que también es la primera renovación dentro de la familia Alpha de Sony.

Desgraciadamente, esta Sony Alpha A200 no es más que un lavado de cara de la A100 a la que sustituye, ya que llega con los mismos 10 megapíxeles (10.2 para ser exactos), los mismos 9 puntos de enfoque (más veloces según Sony) y los mismos sistemas de estabilización Super SteadyShot de hasta 3,5 pasos y limpieza de sensor ya conocidos. ¿Cuales son las novedades entonces? Pues poca cosa la verdad salvo la ya mencionada mejora en el sistema de enfoque, una mayor eficacia del Super SteadyShot y un nuevo ajuste de sensibilidad de 3200 ISO (aunque en las primeras informaciones no mencionan por ningún lado los antiguos modos Lo80 y Hi200 de la A100). Más cambios ha experimentado la parte trasera, cuya pantalla LCD ha crecido hasta las 2,7 pulgadas (frente a las 2,5 pulgadas de la A100, aunque conservando los mismo 230.000 píxeles de resolución) en las que podremos apreciar mejor los nuevos menús más sencillos y cómodos de utilizar.

Brilla por su ausencia un sistema de previsualización que permita encuadrar utilizando la pantalla LCD como el que ya monta toda la competencia así como alguna sorpresa que la alejase de lo que podemos encontrar actualmente en las estanterías de los grandes almacenes. Otra vez será.

Disponible a partir del próximo mes de febrero junto al objetivo Sony SAL 18-70 mm f/3.5-5.6 DT, el cuerpo se venderá al precio de 600 euros y el kit junto al mencionado objetivo ascenderá hasta los 700 euros. De este modo, la A200 se posiciona claramente como una cámara para “todos los bolsillos” que no hace sino evidenciar más aún la necesidad de un nuevo modelo intermedio que ocupe un lugar entre esta y la A700.