Bárbara Allende Gil (su verdadero nombre no suena tan “cool” ¿verdad?) ha sido galardonada con el Premio Nacional de Fotografía otorgado cada año por el Ministerio de Cultura. De formación autodidacta, Ouka Leele siempre se ha manifestado como una fotógrafa apasionada por el color, cuyo trabajo persigue “acercar la belleza a la realidad y crear nuevos mundos”.

Defiende “la libertad de creación” por encima de todo, “tanto en el estilo como en no tener sello de fábrica, que es como una condena para los artistas”, y no le gusta que la encasillen en una técnica, porque, arguye, “cuando pinto cosas, estoy contando algo. La técnica es un soporte, pero es la idea lo que importa”, dice.

Para ella, la fotografía es “poesía visual, una forma de hablar sin usar palabras”, y sus fotografías, creadas en principio en blanco y negro, las pinta llenándolas de luz y color.

La toma suele estar basada en una idea que Ouka Leele ha tenido antes de realizarla, y para la que monta una escenografía que recoja esa realidad que antes no existía. “La fotografía me sirve para capturar esa realidad”, dice la premiada, que en los últimos años busca “la sencillez cada vez más” y trata de ser transgresora “pintando flores”.

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(Vía Ufcanet.com)