A nadie se le escapa el fuerte impacto que ha logrado Nikon en el mercado con el lanzamiento de sus últimas cámaras, tres pesos pesados que copan el mercado profesional dejando a Canon (y, evidentemente el resto de compañías) en una posición realmente incómoda.

Las tres cámaras que Canon debe lanzar sin falta para volver a conquistar nuestro corazones (y bolsillos) son:

  • Canon EOS 5D Mark II. El motivo de peso para actualizar esta cámara no es la D300, sino los tres años que ya lleva a sus espaldas. ¿Lo que queremos? Ni más ni menos que lo que se viene rumoreando a un precio de vértigo.
  • Canon EOS 1D Mark IV. La Mark III es una cámara excelente pero después de todos los dolores de cabeza que ha dado con su sistema de enfoque automático y el lanzamiento de la D700, Canon debe pisar el acelerador y renovar su cámara estrella para prensa con un nuevo AF que despeje toda duda y un sensor que alcance la sensibilidad de la Nikon. Desenterrar el sistema de selección de punto de enfoque mediante el ojo sería un plus muy interesante.
  • Canon EOS 1Ds Mark III N. Los 21.1 megapíxeles del modelo actual le dan cierta cancha respecto a los 12.1 de la Nikon D3 y la D3x sigue siendo tan solo un rumor. Aún así, con la Sony A900 de 24,6 megapíxeles a la vuelta de la esquina, Canon haría bien adelantando un modelo ligeramente remozado con un sensor que aun sin alcanzar los ISO 25600 de la D3, amplie el límite actual de 3200 y reduzca al máximo la presencia de ruido ofreciendo un nuevo estándar en calidad de imagen que rivalice con las cámaras de formato medio.

¿Y vosotros? ¿Qué creéis? ¿Habrá fumata blanca o será negra?