Antes Londres y Tokio, ahora intentando dar la vuelta al mundo. Hay quienes dicen que llegada una edad es hora de asentar la cabeza. Decepcionémosles.

Esta frase, presente en la cabecera de su blog, define a la perfección la filosofía de Ignacio Izquierdo, un fantástico fotógrafo que se embarcó hace cuatro meses en la aventura de dar la vuelta al mundo con su cámara y una mochila como única compañía. No hace falta decir lo mucho que me gustaría poder seguir sus pasos pero hasta que eso sea posible, Quesabesde nos permite acompañarle a través de sus textos con la serie de artículos “Las postales perdidas del tío Matt” (en homenaje al personaje de los Fraggle Rock).

De momento, la serie está compuesta por los artículos Myanmar: la tierra de las pagodas y las sonrisas de oro, Nepal: bullicio a la sombra de las más altas cumbres, El Tíbet: un “país” en peligro de extinción, Rusia: descubriendo al gigante y Mongolia: la naturaleza salvaje aún existe aunque cada mes, si la conexión a Internet que Ignacio va cazando lo permite, tenemos dos nuevas entregas. Tampoco tiene desperdicio la entrevista que le han hecho los chicos del blog 101 Lugares increíbles y donde comenta cosas tan interesantes como esta…

“Cuando te alejas de las rutas turísticas, la gente tiene más interés en ti que en tu dinero”

En lo personal, tuve el placer de conocer a Ignacio junto a otros amigos en la distancia durante mi viaje a Japón el pasado mes de abril, y si sus fotografías ya dejan entrever que detrás de la cámara no solo hay un gran fotógrafo sino también una excelente persona, tan solo necesitó de un photowalk por el Rainbow Bridge y una cena en un burger hawaiano para que me sumase sin oposición a su nutrida legión de fans.