Comprar una steadycam cuesta entre 2000 y 3000 euros, fliparlo en colores estrenando una NO TIENE PRECIO. Si os gusta el vídeo (no se me ocurre ningún bicho viviente que no lo encuentre genial) no dudéis en ver este otro realizado también por Segura hace tres años y dedicado al tan en boga (por tristes motivos) últimamente, Michael Jackson.

Que diablos… ¡Yo también quiero una estedicán!

Vía | Andreu Buenafuente (y elementos compartidos en GReader de Mauro)