Esta es la pregunta que muchos de vosotros os hacéis, lo sé. Muchos incluso me la habéis formulado por correo electrónico, twitter, facebook… ¿He abandonado la página? ¿Voy a cerrarla? ¿He muerto? ¿Me he fugado a Japón y he renegado del español? Lo cierto es que la respuesta no puede ser más sencilla y a la vez poco satisfactoria para la mayoría de vosotros. Sencillamente alcancé mi límite.

Como sabéis, participo de forma activa en otros blogs como Applesfera o Zona Fandom de Weblogs SL, algo que se ha convertido en algo así como un segundo trabajo para mi, un trabajo tan real como el que puedo desarrollar fuera del ámbito digital. Además, desde hace seis meses estoy apostando muy fuerte por un proyecto de gran envergadura junto a mi buen amigo Carlos Paramio de h1labs del que aún no puedo hablaros pero con el que estamos muy ilusionados. Y finalmente, pero no menos importante, estoy, como decimos en mi pueblo, partiéndome los cuernos estudiando japonés. No decía en broma lo de irme en un futuro de a vivir a Japón pero para ello tengo que empezar sentando los cimientos y no, no es nada facil, especialmente cuando los días tan solo tienen 24 horas.

¿Qué significa esto para Backfocus? Bueno, hasta ahora ha significado un abandono bastante lamentable por mi parte, motivado también por un creciente sentimiento de desinterés en lo que a la actualidad tecnológica se refiere. Estoy algo desencantado de tanta cámara, tanto objetivo, tanto programa. Quiero hacer fotos y ver fotos, no me importa con qué estén tomadas. Sin embargo, no quiero abandonar Backfocus. Le tengo (os tengo) demasiado cariño y aunque implique perder 30 minutos más de sueño, desde hoy espero volver a recuper cierto ritmo de actualizaciones. Si no cumplo, sois libres de fustigarme a través de twitter o la recién creada página de Facebook. También se apreciarán las muestras de ánimo. :)

En fin, se acabaron las excusas. ¡A trabajar!